lunes, 4 de enero de 2010

Estimado público:

Iluminación, escenario, escenografía, actores, música, texto. Todos ellos elementos que te vienen a la cabeza al pensar en una obra de teatro. Y público. Poca gente se da cuenta de que es un elemento imprescindible, aunque sea evidente. ¿Qué haríamos, nosotros, los actores, si no hubiera gente para vernos?

Dejando clara la importancia del público, pasaré a hablar del tema que me interesa: Su función. ¿Creéis que una persona que va a ver una obra se tiene que limitar a observar mano sobre mano, a ver a los personajes danzar frente a sus ojos, y aplaudir al final de cada acto? Si es así, estáis muy equivocados. El público es mucho más que eso.

Los actores entendemos al público como una entidad única y viva, que se tiene que mover al compas de la obra. Necesitamos escuchar sus risas, sus llantos, sus aplausos. Y sentir sus silencios. El silencio solemne cuando la escena lo pide. El silencio sobrecogido cuando la obra les llega. El silencio expectante cuando piden más, cuando necesitan más.

Os pido, por favor, que si lo que vais a ver al teatro merece la pena, os dejéis llevar por ello. No temáis interrumpir la magia, porque vuestras reacciones forman parte del todo que se crea al abrir el telón. Os pido que viváis con nosotros la representación, que nos hagáis sentir que lo que hacemos merece la pena. Y hablo en nombre de todos los actores del mundo, todos los que se han emocionado al escuchar una risa sincera o al recibir un ferviente aplauso.

Gracias.

1 exploradores comentan...:

Vainilla dijo...

Nosotros, los bailarines, os entendemos a vosotros, los actores. Tenemos cosas en común, tanto el sitio en el que representamos nuestra pequeña función como el público, el maravilloso (aunque a veces desagradecido) público.

No sé a ti, pero a mí me emociona cuando, después de haberte dejado la piel en los ensayos (a veces tan literalmente...),después de sentir que los nervios te comen por dentro mientras ves entre bambalinas bailar al anterior grupo y haber dado lo mejor de ti misma encima de un escenario, el público aplaude. Y quizá, aunque por una parte te pone nerviosa, por otra te da más seguridad sentir los ojos de todo el público sobre ti. Saber que te debes a ellos. Que tú no serías nada sin ellos y ellos, quizá, serían un poquito menos sin ti.

Quizá los silencios no son tan importantes en nuestras actuaciones, pero sentir que mientras tú te dejas llevar por la música ellos también lo hacen (a su manera), sentir que mientras tú te emocionas bailando ellos se emocionan viéndote bailar a ti (a su manera, siempre a su manera)... Sí, quizá es por eso por lo que me gusta tanto ser bailarina.

Así que sí, nosotros, los bailarines, os comprendemos a vosotros, los actores. Y comparto tu opinión con respecto al público, como has podido ver ^.^

Un besazo enorme.

~Shurha...